El hecho de que un billete sea barato no significa una merma de derechos. Existen unos mínimos que deben ser respetados en todo caso. Para eso la Unión Europea obliga desde el año 2008 a que el precio dado a un determinado vuelo incluya el precio final que deba pagarse, con la tarifa o flete, impuestos aplicables, cánones y demás derechos que sean obligatorios. Existen otros recargos cuyo cobro también es más que discutible, como la impresión de billetes, la cancelación de la vuelta en caso de no usar la ida, etc. Lo mejor es consultar a su asociación de consumidores y cursar la correspondiente denuncia.
Estoy buscando precios para un vuelo, y temo que el de la compañía aérea de bajo coste termine cobrándome algún suplemento del que no me informe antes. ¿Pueden hacerlo?
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